Puerta y camino de acceso a la fortaleza islámica de Reina.



Camino empinado y tortuoso, que ahora es menos tortura por la reconstrucción que lo alivia un poco, con banquitos y todo para descansar del ascenso. Y, por fin, la puerta de acceso como premio del esfuerzo.

Acceso a la fortificación de Reina (cara sur).




Una vez arriba, sus altos muros de obra almohade imponen más. La sobriedad arquitectónica es la nota predominante del conjunto.

Fortaleza islámica de Reina (caras Norte y Este).



Corona lo alto del monte desde muchos siglos atrás. No se sabe con certeza desde cuando el hombre domina su cumbre. Unos dicen que desde los pueblos túrdulos protohistóricos, otros que desde los romanos o los visigodos. Lo seguro es que los restos que se conservan son islámicos, con la sobriedad de los almohades y de los cristianos que los consquistaron después.

Foro de Regina Turdulorum (fotos generales).






La vida de las urbes romanas gravitaba en torno al foro. Era una de las zonas más monumentales y representativas de la ciudad.

Basílica del foro de Regina Turdulorum.






La basílica era el lugar de administración de justicia, de mercado, de transacciones financieras, o de culto. En algunas ocasiones también se debió usar como sitio de reuniones ciudadanas para tratar múltiples asuntos comunes. El edificio está constituido por una gran sala rectangular sostenida en gruesos pilares cuadrados.